martes, 28 de octubre de 2014

En Busca De Una Dieta Sana Y Equilibrada


¿Qué difícil es encontrar el equilibrio en nuestras vidas verdad? Constantemente cada uno de nosotros sufrimos en ella cambios, transformaciones, distorsiones o imprevistos que no nos gustan, que tememos… pero la realidad es que no podemos evitarlos. Ellos nos hacen adquirir experiencia, aprendizaje continuo hacia el camino del verdadero yo, del autoconocimiento y sabiduría personal. La vida nos enseña en cada momento aquello que sabe que podemos aprender y superar y nos proporciona de alguna manera esa adaptación que cada uno debemos descubrir por nosotros mismos.

Siempre he pensado que la vida nunca está en equilibrio. A lo largo de ella, en muchos momentos tanto el equilibrio como el desequilibrio es una casualidad a la que no podemos encontrarle explicación lógica o racional. Ella tiende al equilibrio, o más bien a desequilibrarse constantemente.

Y os estaréis preguntando… ¿¿¿por qué hablar de equilibrio y desequilibrio???. Sinceramente son muchas las ideas, experiencias e impresiones que tengo en la cabeza y que quiero compartir con todos vosotros. Me costó mucho decidir cuál sería el primer tema que trataría y compartiría en este blog. Debería ser algo que os entusiasmara, os motivara y os animara a seguirme a lo largo de mucho tiempo, que por supuesto fuera un pilar fundamental en mi vida y a partir de hoy, espero, que en la de muchos de vosotros. Por ello decidí hablar de la dieta saludable y equilibrada…Por ello... la mención de EQUILIBRIO y DESEQUILIBRIO.


Una dieta sana y saludable nos permite mantener el cuerpo en óptimo estado de salud. Una dieta equilibrada nos aporta todos los nutrientes necesarios de manera adecuada y variada para que nuestro organismo pueda crecer y desarrollarse en óptimas condiciones a lo largo de nuestra vida. De ahí la importancia del equilibrio y el desequilibrio. Según cumplimos años nuestras necesidades nutricionales van cambiando, y si bien es cierto que una dieta con pocas calorías es más sana (según cumplimos años deberíamos comer menos, sobre todo las mujeres), debemos tener cuidado de no confundirlo con una dieta baja en calorías o una dieta para perder peso, ya que muchas veces este tipo de dietas no aportan el equilibrio nutricional que deberían.


¿Sabíais que el 80% de las dolencias y enfermedades de nuestra sociedad están desencadenadas o causadas directamente por una alimentación errónea y carente de nutrientes?. La falta o exceso de  nutrientes, puede provocar la aparición de distintas enfermedades y problemas de salud como… exceso de peso, enfermedades del sistema nervioso, problemas de crecimiento, anemias, tensión alta, diabetes, enfermedades cardiovasculares, problemas musculares, problemas de los huesos y articulaciones… de ahí la importancia de que nuestra alimentación sea lo más sana y equilibrada posible. Por una parte estaremos evitando el padecimiento de numerosas enfermedades crónicas y por otra, podremos mejorar en mayor medida los síntomas de enfermedades que ya padecemos.

Cuando tenía 17 añitos tuve un gran brote de psoriasis. Menos en la cara, en el resto del cuerpo parecía una yaga andante. Me acuerdo porque era verano y hacía un calor espantoso. Como imagináis, y si no lo hacéis ya os lo digo yo, intentaba ir totalmente tapada para que no se me viera. Cosas de adolescentes… vivimos todo con tal intensidad que un problema de esa o cualquier otra índole (como aquellos/as que sufren acné o alguna enfermedad que distorsiona el lado estético de nuestra persona) se convierte en la peor pesadilla. Pues bien, la adolescencia sumada a una personalidad como la mía, excesivamente emocional, que vive todo, tanto lo bueno como lo malo, con una intensidad fuera de lo común, fue un choque brutal en mi mente. Mis padres al verme de esa manera decidieron llevarme a un reconocido naturista en la ciudad de Vigo (otro tema que deseo compartir con vosotros “ la naturopatía”, pero que será más adelante), y que fomentó mi andadura en el mundo natural, en la importancia de una alimentación adecuada, una alimentación BIOLÓGICA o ECOLÓGICA... Gracias a él comenzó a despertar en mi un sentimiento de cuidado corporal a través de la alimentación que a lo largo de los años a evolucionado de tal manera que a día de hoy tiendo a consumir lo máximo posible alimentos ecológico y trato de establecer unas bases que espero que en el futuro terminen no solamente en una alimentación completamente biológica sino también vegana.





Dicho todo esto os expondré cuales son desde mi punto de vista las bases de una dieta sana, saludable y equilibrada y que espero que a partir de hoy empecéis a aplicar en vuestra vida cotidiana.

Una mujer adulta generalmente consume entre 1500 y 2300 calorías, los hombres entre 1800 y 2500 calorías. Todo lo que comamos de mas y no utilicemos quedará en nuestro organismo como reserva energética. De ahí la importancia de llevar una dieta equilibrada en donde el porcentaje de calorías debería estar distribuido de la siguiente forma:

Hidratos de carbono: 50-55 %. La mayoría de ellos deberían proceder de cereales integrales como trigo, avena, centeno, cebada, arroz salvaje, bulgur, espelta, mijo, quinoa... de frutas, legumbres y verduras. Deberíamos evitar recurrir a harinas blancas o refinadas, a los dulces, al azúcar, a la miel, mermeladas…. Yo todos los cereales que consumo a modo pasta o arroz, son integrales. Dulces no como y el azúcar lo sustituyo por Stevia (un edulcorante natural con 0%  calorías y que no es perjudicial para la salud como el resto de los edulcorantes que se encuentran en el mercado).


Grasas: 30-35%. Este tipo de consumo debería ser en su mayoría de las denominadas grasas buenas (pescado, frutos secos…). Además recomiendo especialmente el consumo de ACEITE DE OLIVA
por su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico). Es algo esencial en la dieta mediterránea y que todos deberíamos consumir de manera cotidiana. Tomar una cucharada de aceite de oliva en crudo todos los días es muy beneficioso para nuestro organismo. Yo lo tomo cada día, a veces me hago unas tostadas integrales en el desayuno y le echo tomate y aceite , otras veces lo echo directamente en la ensalada, y muchas otras simplemente me lo tomo directamente de la cuchara. También se deben ingerir ácidos grasos omega-6 y omega-3, necesarios, entre otras cosas, para el buen funcionamiento del cerebro. Yo como casi no como pescado lo que hago es recurrir a los COMPLEMENTOS ALIMENTICIOS, otro gran descubrimiento en mi vida y que espero desarrollaros pronto en un interesante post.


Proteínas: 10-15%. Se recomienda mantener un equilibrio entre las fuentes alimentarias animales (carne, pescado, huevos, leche animal) y vegetales (legumbres, cereales integrales, frutos secos, leches vegetales) de proteínas. Como ya os comenté anteriormente, a día de hoy intento evitar lo máximo que puedo el consumo de carne. Las pocas veces que caigo en la tentación o provocan que caiga en ella, se trata de carne magra (pollo, pavo, conejo…). La carne roja hace tiempo que está prohibida para mi y debería estarlo también para todas aquellas personas que padezcan mi enfermedad.


Dentro de este apartado quisiera diferenciar entre las leches animales y vegetales. Últimamente se ha producido un BOOM en el tema de las proteínas vegetales , que si deberíamos consumirlas en mayor medida que las animales, que si las proteínas lácteas de origen animal se asimilan mal…Yo personalmente llevo mucho tiempo aplicándolo, tanto en el desayuno (consumiendo leches vegetales como la de soja, de avena, de almendras, de espelta, kamut, quinoa… junto con cereales integrales como copos de salvado o salvado de avena directamente, quinoa hinchada " que me encanta"...) como en la comida principal (aparte de consumir pasta, arroz integral o salvaje o cualquier otro tipo de cereal, también consumo mucho la soja en grano, una gran fuente de proteínas vegetales).


Dicho lo principal, solo daros una serie de consejos a tener en cuenta si decidís emprenderos en este proceso de cambio y comenzar a cuidar vuestro cuerpo desde dentro, porque como dice el dicho “Somos lo que comemos” y tanto si comemos bien como si comemos mal no solo lo veremos reflejado en nuestra salud física, si no también en nuestra salud emocional. Existen muchos alimentos que están directamente relacionados con el sistema neurológico y que espero detallaros en otro post. A este paso antes de terminar este os voy estar debiendo ya unos cuantos, jajajaj!


Deberíamos hacer 5 comidas al día y a poder ser distribuir la carga calórica de la siguiente manera: desayuno (25-30%), comida (35-40% aprox.) y cena (30%).  Sabéis el dicho… “Desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo”…Pues es completamente cierto!!!

El desayuno es la comida más importante del día y debe ser completa y variada. Para mi el desayuno ideal debería estar compuesto de un buen zumo o licuado de frutas, de un buen tazón de leche vegetal (soja, avena, almendras…) y de cereales integrales.

Deberíamos consumir 25 gr. de fibra al día procedente de verduras, hortalizas, frutas, legumbres y productos integrales.

Consumir proteínas de alta calidad como las del pescado, que nos proporcionan minerales, vitaminas y omega-3.

Comer en la mayor medida a la plancha, al horno, cocido, al vapor… y olvidarnos de las frituras,alimentos con alto índice calórico o denominados alimentos tóxicos, alimentos procesados o precocinados…, reducir el consumo de sal, de azúcar, o sustituirlos por otros menos dañinos para nuestro organismo.

Por último, no olvidarse de beber 2 litros de agua al día. Es fundamental para depurar el organismo y mantenerse hidratado.




“Y como dicen por ahí… el médico cura pero solo la naturaleza sana…No empieces una dieta que terminará algún día , comienza un estilo de vida que durará para SIEMPRE!!!”

No hay comentarios:

Publicar un comentario